viernes, 28 de enero de 2011

Sucesos

Revisando este espacio tan nuestro, recordé que cuando planificamos decirle a nuestros padres que queriamos ser novios, habiamos acordado ir a un restaurant, sin embargo, fue totalmente diferente... fue un encuentro intimo, donde participaron solo nuestros padres, y donde a la luz de las velas se encontraba una pequeña cajita abierta junto la biblia... pedimos a Jesús por nuestros deseos y encomendamos nuestras almas para que permanezcan unidas... preparamos todo con amor y dedicación... hermoso recuerdo que se grabo en nuestro corazón para siempre...

Han pasado unos meses y sigo sintiendo que es la desición correcta, Jesús no se aparta de nuestro lado a ningún momento y mueve todos los hilos para que el bordado de nuestras vidas sea perfectamente hermoso...

Gracias Dios porque sin ti no hariamos nada...